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domingo, 9 de agosto de 2015

Los duendes de Durban




RUGBY CHAMPIONSHIP 2015 - 3ª y última fecha - King´s Park, Durban

SUDAFRICA 25 - 37 ARGENTINA



Los duendes de Durban
Por Edmundo (edy)Aguiar para ArquiNoticias GdMd


No es sencillo, tal vez tampoco importante –su importancia está en otro plano- intentar el análisis de uno de los partidos más valiosos por su trascendencia en la historia del rugby argentino, en la historia de la selección nacional, los Pumas. Porque era la primera vez que se le ganaba a los Springboks –sin tener en cuenta la victoria de aquel Sudamérica XV, cuando Sudáfrica estaba pagando con una cuarentena de la UN para competir internacionalmente en cualquier deporte, debido al apartheid.

Este 8 de agosto de 2015 pareció que los duendes andaban sueltos. En el King´s Park de Durban se habían reunido para rememorar, los que quedan en pié de esos Pumas primordiales, aquella gira de 1965, el primer viaje al exterior de una selección de rugby, y que terminó también en victoria, pero contra los Junior Springboks.


Ya la camiseta conmemorativa, réplica de la de aquella gesta, la ceremonia protocolar de los himnos –con la deferencia sudafricana de presentar la versión completa de nuestro himno e invitar a los viejos Pumas primigenios a ser parte del acto en el campo de juego- encendió la emoción y precipitó algunas lagrimas inocultables. Creo que allí comenzó a arder el fuego sagrado. Habían aparecido los duendes.

Es cierto que los sudafricanos comenzaron el partido sin mostrar demasiado fervor o convicción y cuando despertaron ya estaban abajo 6 a 21 y con los Pumas en llamas. El resto, hasta el final, fue épico y mágico. Una terca defensa muy superior a la exhibida en los dos partidos anteriores y con geniales chispazos ofensivos que mantenían la ventaja; con reemplazos que ese día estaban al nivel de sus titulares. Y con unos Springboks que nunca encontraron el camino, ni el ritmo, ni la precisión que necesitaban para dar vuelta aquel comienzo desafinado. Los Pumas no se lo permitieron nunca. Creo que cada uno –y todos- sintieron que allí andaban los duendes sueltos, que esa magia los iba a ayudar –si ponían empeño- , que ese era el día para entrar también ellos en la Historia. Como lo había hecho medio siglo atrás ese manojo de señores ilustres nimbados por las nieves del tiempo, que los alentaban como muchachitos desde la platea. No era cuestión de dejarlo pasar. Al final, habían logrado grabar otra fecha en la historia del rugby argentino.

Es cierto que también hubo cosas algo raras. Tomas de decisión y vuelta atrás del árbitro francés Romain Poite, errores poco habituales en los verdes, sus expresiones de resignación. Se sentía en esos momentos la presencia de los duendes, que también afectaron a los locales y que varias veces nos han dado una mano en Sudáfrica. 


RUGBY CHAMPIONSHIP 2015 - 3ª Fecha - Sydney

AUSTRALIA 27 - 19 NUEVA ZELANDA

CUATRO AÑOS DESPUES Por Edmundo Aguiar

Todas las evoluciones, todos los cambios que tuvo el rugby parecieron desaparecer en el comienzo del partido. La calidad de las dos defensas, el empecinamiento de ambos equipos por hacerse del dominio del terreno y del balón, los muchos aciertos defensivos que hacían parecer pobres los intentos ofensivos, llevaron el juego a ser una demostración táctica para jugar en terreno contrario poniendo la pelota arriba y adelante con el pie. 

El arbitraje del buen referee inglés Wayne Barnes –porque los del hemisferio norte son distintos- tampoco contribuía a aclarar la situación. El parecía no entender los porqués del juego y los jugadores no lo entendían a él. A tal punto que los capitanes y el juez tuvieron varios cambios de opiniones y, cerca del final del primer tiempo, hubo un conciliábulo entre los tres. Hasta allí el score –clara demostración de lo que ocurría- mostraba un 3-6 a favor de la visita, más un penal en el poste para los australianos que impidió que todo siguiera igualado. Parecía un partido de medio siglo atrás; lento y estático a pesar de las armas que los dos acumulaban. No habían logrado superar ninguno de los dos la trinchera de enfrente.

El equilibrio se mantuvo luego, aunque los dos equipos sacaron algo. Dos tries de los All Blacks, dos tries de los Wallabies y algún penal llevaron el score a un 20-19 cuando quedaban 10’ por jugar. Hasta que a los 32’ después de una batalla feroz pero con espíritu sajón, siempre más o menos dentro de la ley, los locales lograron la última ventaja.

Un buen partido, por su intensidad, no por su brillo, dejó un campeón del torneo y algunas reflexiones para todos. El límite, la frontera entre lo que se puede y lo que no se puede, no la pone el libro de las leyes, la pone el árbitro. Los jugadores van hasta la frontera y si nadie les pone límites la sobrepasan. Pero esas fronteras no son las mismas en el hemisferio norte. Por dónde entrar al ruck, como deslizarse a ras del maul hasta quedar delante de la pelota y luchando por ella fuera de la ley, quién está y quién no dentro de un ruck y, entonces, a quién se puede golpear y a quién no, no estaba muy claro. Y todos sabemos que lo que no sanciona el árbitro lo va a sancionar alguno de los agraviados por la falta. Aquí no hubo finalmente problemas porque, les guste o no a los actores, son sajones. Saben aquello del corazón caliente y la cabeza fría. Bien,entonces, por los Wallabies que hacía casi cuatro años que no vencían a los neocelandeces y eso les valió para quedarse con el Rugby Championship 2015.


POSICIONES FINALES

Australia 13 3-3-0-0 85 - 48

N. Zelanda 9 3-2-0-1 85 - 65

Argentina 5 3-1-0-2 64 - 98

Sudáfrica 2 3-0-0-3 65 - 88

miércoles, 22 de julio de 2015

RUGBY CHAMPIONSHIP 2015 - PECADILLO DE INEXPERTOS por Edy Aguiar para AN Ocio Tiempo Libre





RUGBY CHAMPIONSHIP 2015 
por Edmundo Aguiar Para ArquiNoticias OCIO Tiempo Libre













PRIMERA FECHA: Nueva Zelanda 39 – 18 Argentina En Christchurch, Nueva Zelanda

PECADILLO DE INEXPERTOS
Si pudiésemos quitar los últimos 5’ del primer tiempo y los primeros 15’ del segundo podríamos decir que Los Pumas hicieron un ponderable partido frente a los muchachos de la fern leaf. Algunas fallas de tackle, alguna falta de plan concreto y movimientos preestablecidos en el juego desplegado, alguna diferencia de poderío individual en el contacto y poco más. Una actuación esperanzadora si buscamos enfocar el lado positivo para el nuevo camino que comenzó a andar el rugby argentino.
Pero en el comienzo del segundo tiempo los albicelestes parecían haber recibido en el vestuario una indicación: “Vamos a jugar todas con las manos en todo el campo”. Habían olvidado un viejo consejo que es más que eso, es un axioma: De los 22 metros propios hay que salir lo más rápidamente posible y por cualquier camino, pero siempre el más sencillo. En un quijotesco error lucharon 15’ en sus 22 metros intentando salir jugando con las manos y sin ideas concretas frente a los mejores. Allí se acabó el match como tal.

Hecha esa quita compasiva de 20’ el balance no estuvo tan mal. Los que conocemos a Daniel Hurcade, el técnico, de muchos años sabemos que a él le gusta ese rugby. Sabemos que, a veces en broma y otras en serio, era víctima de cargos que se le hacían contra el “rugbito” –decían- que le gustaba enseñar para hacer frente al juego de embestidas que era el favorito de sus pagos del Tucumán. El camino no va a ser fácil, Daniel, pero al final llega más lejos, es más entretenido para los de las gradas y más disfrutable, cuando sale bien, para los de adentro, los jugadores.

Lo cierto, por otra parte, es que estos muchachos de la selección ahora disponen del mismo tiempo para prepararse que los All Blacks. No hay más justificaciones. Es dura la vida de un deportista profesional.


Para los All Blacks de Los Pumas el Haka Haka
AUSTRALIA 24 – 20 SUDAFRICA

 Brisbane (Gold Coast)



El cerebro versus el músculo

Debo confesar que siento empatía con el rugby australiano, con su filosofía de riesgos asumidos frente, a veces, a caros errores; pero, por otro lado, también soy admirador del espíritu áspero de los sudafricanos y deudor consciente y agradecido de lo que el rugby argentino recibió de los sudafricanos. Los partidos entre ellos siempre me ponen en una situación casi ética sin solución. Soy admirador del rugby australiano y seguidor de sus teóricos, pero soy hincha de los Springboks.



Para colmo, el partido entre ellos terminó como terminan las mejores películas de suspenso, a tal punto que parecía un final guionado. Y no sé si el resultado final fue justo. Aunque creo que ganó el que buscó hacerlo jugando un rugby de ataque imaginativo, abierto, nada avaro con algunos destellos espectaculares. Porque con correr y pasar, pasar y pasar la pelota no alcanza para vencer a los verdes; hacen falta más herramientas y más talento.



Los sudafricanos son eso: una defensa durísima y casi infranqueable, tres o cuatro “pescadores” fantásticos y una pragmática utilización del kick, además de unos corredores, esos que ahora llamamos “ball carriers” pétreos. Y parecía que con eso les iba a alcanzar, como les alcanza casi siempre, para quedarse con la victoria en casa ajena. Pero al partido –para ellos- le sobró un minuto. Vale la pena verlo más de una vez.